Los nuevos retos para la protección de la selva amazónica

Fotografía: Paula Nishizima
           Fotografía: Paula Nishizima

La selva amazónica es un ecosistema complejo que necesita mayor atención y salvaguardas a nivel macro” exponía Paul Little, consultor internacional en temas de políticas ambientales e indígenas durante una de las sesiones del Foro Global sobre Paisajes realizado en el marco de la COP20. Los proyectos de financiamiento, fiscalización y administración de la Amazonía son también de gran complejidad por lo que las políticas, los niveles de inversión y las salvaguardas deben tener un tratamiento diferente.  En el tema de políticas, los gobiernos deben ser más exigentes con los proyectos que se deseen realizar en estas zonas, pensando no sólo el ciclo de cada proyecto y un solo sector económico sino de forma sistémica, con impacto a nivel regional. La inversión debe ser vista desde el enfoque social, económico y ambiental, analizando los impactos inmediatos y futuros. Las salvaguardas deben pensarse desde los conocimientos ancestrales y los servicios ambientales que presta esta zona.

El proyecto Camisea ilustrado por Gonzalo de la Mata, presidente del Panel de Inspección del Banco Mundial, nos muestra uno de estos ejemplos complejos, en donde el equilibrio entre el desarrollo económico, social y ambiental es un objetivo muy difícil de alcanzar. En este aspecto, nos cuenta como el proyecto Camisea ha contribuido al desarrollo de la economía del Perú  aumentando entre un 2 y 3 % el PIB y por otro lado, que el impacto a nivel de territorio ha sido mínimo pues no se han construido vías para el transporte del gas producido. Es decir, que Camisea podría ser vista como un ejemplo de gran extracción de riqueza y de bajo impacto ambiental por su casi nula deforestación. Sin embargo, a pesar de ser la zona más rica tiene el mayor índice de desnutrición y además, la economía de todo el Perú se ha vuelto dependiente, por lo que teniendo en cuenta que se estima que el gas que se extrae de esta zona se acabará en unos 6 años, la economía del país corre un riesgo enorme que implicaría la búsqueda y explotación de más zonas provocando a largo plazo un mayor impacto ambiental.

El reto que queda es encontrar una forma de equilibrar lo social, lo económico y lo ambiental, establecer una estrategia regional para la conservación de la Amazonía y fortalecer la actuación de las organizaciones sociales, haciendo un especial llamado a los jóvenes a empoderarse y liderar la protección del también llamado “pulmón del mundo”.

Publicado originalmente en http://redmasvos.org/

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Publicado por

Jhoanna Cifuentes Gómez

Colombiana. Apasionada por la educación y la comunicación. Licenciada en Biología y estudiante de Maestría en Educación de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Comunicadora y facilitadora internacional para la Región Andina de Red+vos. Fundadora de la ONG Climalab y cofundadora del Movimiento Climático de Jóvenes Colombianos. Intereses: cambio climático, desarrollo sostenible, educación intercultural, educación ambiental, liderazgo, derechos humanos, juventud y género.

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