La protección de los páramos en el escenario del cambio climático: un desafío para enfrentar la crisis hídrica en la Región Andina

Ante la amenaza de la crisis hídrica acelerada por el cambio climático, la protección de los páramos andinos es indispensable para garantizar la disponibilidad y abastecimiento de agua en grandes ciudades de la Región Andina

Dado que el ciclo del agua es impulsado principalmente por el clima, el aumento de la temperatura y la variabilidad en los patrones de precipitación provocados por el cambio climático, van a alterar la oferta y la demanda de agua en todo el mundo, encontrando como principales amenazas: el crecimiento de las poblaciones, la expansión de las ciudades, la competencia para usos como la energía o la agricultura y el cambio climático.

Algunos datos al respecto:

  • Crecimiento poblacional y expansión urbana: Se prevé que para el 2050 la población mundial aumente un 33% con respecto al 2011, pasando de 7.000 millones a 9.300 millones de habitantes, que en el caso de las áreas urbanas podría duplicarse, aumentando así la demanda por agua y alimentos.
  • Uso del agua para generación de energía: Se estima que casi el 20% de la electricidad mundial es energía hidroeléctrica, que corresponde al 90% de toda la electricidad que proviene de fuentes renovables. En América Latina Brasil es el segundo mayor productor hidroeléctrico del mundo y países como Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela poseen los mayores potenciales hidroeléctricos de la región. Frente a este escenario, según el Consejo Mundial de la Energía, se estima que para el año 2050, la generación de electricidad en la región podría incrementarse en 550% y el consumo de agua en 360%.
  • Uso del agua para agricultura: Según la FAO, se estima que un 70% del total de la captación de agua dulce a nivel mundial se utiliza para la agricultura. En los países menos desarrollados el porcentaje para el uso agrícola asciende al 90%, mientras el 10% restante es utilizada para fines domésticos, incluyendo agua potable, saneamiento e higiene.
  • Aumento de la temperatura: De acuerdo a datos del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), por cada grado de aumento de la temperatura global, aproximadamente el 7% de la población mundial estará expuesta a una disminución de al menos el 20% del recurso hídrico.

La combinación de estos efectos, pone a la vista un gran problema que implica que la demanda de agua crecerá de forma acelerada, mientras la oferta será cada vez menor, colocando a la mayor parte de la población mundial en riesgo de escasez de agua.

El papel de los páramos andinos frente a la amenaza de la crisis hídrica

Los páramos son ecosistemas de montaña que se encuentran en algunas regiones tropicales de Centro y Suramérica, Asia, África y Oceanía. Estos ecosistemas se ubican por encima del bosque andino desde los 3.100 m.s.n.m. hasta los 4.700 m.s.n.m. aproximadamente, donde encuentra su margen superior en las nieves perpetuas. En el continente americano sólo Ecuador, Colombia, Venezuela, Perú y Costa Rica poseen páramos, de los cuales la mayoría se encuentran en la cordillera de los Andes, siendo Colombia el país que cuenta con la mayor extensión de páramos del mundo con un 49%.

Los páramos andinos tienen una importancia fundamental, ya que a pesar de ocupar un área inferior a la de las selvas amazónicas, gracias a su gran diversidad biológica, sus múltiples servicios ecosistémicos y su valor cultural para los pueblos originarios y rurales, actualmente son reconocidos como ecosistemas estratégicos.

Dentro de las características por las que los páramos son tan importantes, se destaca su capacidad de almacenamiento y regulación del agua, así como su función como sumideros de carbono, lo cual es posible por las particularidades de sus suelos y vegetación.

Durante los episodios de precipitación son capaces de retener entre el 80% y el 90% del agua, la cual posteriormente se libera lentamente durante la época seca dando origen a un gran número de lagunas, quebradas y ríos. Como lo afirman expertos, menos de un 1% del caudal de los ríos proviene de las aguas de fusión de glaciares, mientras que el resto se produce en el páramo, estimando que cada metro cuadrado de páramo puede producir 1 litro de agua por día. De allí que aproximadamente el 70% del agua que llega a las grandes ciudades de los Andes provenga de estos ecosistemas, lo que hace que los páramos sean fuentes de agua y vida. Adicional a esto, llegan a retener incluso 10 veces más la cantidad de carbono que un bosque tropical, lo que ayuda a reducir la cantidad de CO2 del aire convirtiéndolos en grandes sumideros de carbono.

Esto demuestra que ante el escenario de crisis hídrica, los páramos cumplen un papel fundamental que se vería afectado por su disminución e incluso desaparición, provocada tanto por las actividades humanas, como por el cambio climático, pues de los ecosistemas tropicales, los de alta montaña donde encontramos los páramos y nevados, son los más vulnerables a sus efectos negativos.

Páramos en peligro

Actividades económicas asociadas con la ganadería, la minería, la agricultura, las plantaciones forestales y la expansión urbana, plantean graves afectaciones para los páramos y sus funciones ecosistémicas, lo cual se ve reflejado en el hecho de que la zona donde están ubicados la mayoría de ellos (cordillera de los Andes) a pesar de su relieve, posee unas condiciones climáticas y características de sus suelos que han resultado favorables para el asentamiento de gran parte de la población, lo que ha provocado que también sea una de las más afectadas por las actividades antrópicas.

El cambio climático es sin duda otra de las grandes amenazas que sufren, pues a consecuencia del aumento de la temperatura global la zona de páramo ascendería perdiendo gran parte de su extensión y haciendo que las especies acostumbradas a estas temperaturas migren a partes más altas y frías, necesarias para su supervivencia. De igual forma, las modificaciones drásticas en el régimen de lluvias sumadas a temperaturas más altas podrían secar su suelo y vegetación, reduciendo su capacidad de atrapar los excedentes de agua en la temporada de lluvias y liberarla en la estación seca.

Para grandes ciudades de la Región Andina como Bogotá (con más de ocho millones de habitantes) o Quito (con más de tres millones), esta situación plantearía un grave riesgo de abastecimiento, pues ambas se nutren en un gran porcentaje de aguas reguladas por el páramo: en Bogotá el 80% de la población se abastece del agua que proviene del páramo y en Quito se estima que el porcentaje es del 85%.

Páramo de Sumapaz (Colombia). Fuente Pixabay (imagen libre uso)El páramo de Sumapaz (Colombia) es el más grande del mundo con 266.250 hectáreas y abastece de agua al 80% de la población de Bogotá.

Algunas medidas para su protección

La inclusión de los páramos en los sistemas de áreas protegidas, la generación de mayor conocimiento sobre su funcionamiento y afectaciones, su reconocimiento como ecosistemas claves dentro de las estrategias de adaptación al cambio climático y la limitación de algunas actividades económicas o de ocupación en su área de influencia, son varias de las medidas que ya están en curso pero que necesitan fortalecerse para lograr su adecuada gestión y conservación.

Sin embargo, es necesario reconocer que los páramos no sólo son importantes por su gran diversidad biológica y por sus múltiples servicios ecosistémicos, sino también por la riqueza cultural y social de sus habitantes, por lo que el conocimiento de los procesos y dinámicas que se desarrollan en ellos, es un elemento fundamental para comprender, prever y minimizar las amenazas que se dan sobre estos ecosistemas.

Por ello, la participación activa de que aquellos que desde tiempo atrás han habitado y han subsistido en estos territorios (campesinos, comunidades afro, indígenas) debe reconocerse como un factor clave en la construcción de todas las estrategias que busquen la salvaguarda de estos ecosistemas.

 

Publicado originalmente en ConexionCop

 

 

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Agua y cambio climático en Colombia: el paradigma entre el exceso y la escasez

Lluvias torrenciales, sequías extremas, inundaciones, deslizamientos, falta de acceso a recurso hídrico, son evidencia del paradigma existente entre el exceso y la escasez del agua.

Tragedia en Mocoa (Colombia) en abril de 2017. Fuente publimetro.coTragedia en Mocoa (Colombia) en abril de 2017. Fuente: publimetro.co

Colombia es considerado uno de los países más vulnerables al cambio climático cuyas características físicas, geográficas, económicas, sociales y ecosistémicas, contribuyen a que contemos con muchas ventajas pero también con varias amenazas relacionadas con el recurso hídrico.

Muchas de las consecuencias asociadas al cambio climático y al aumento de la temperatura global tienen una estrecha relación con el agua, que en el caso de nuestro país se refieren principalmente a: disminución o aumento de las lluvias, incremento de sequías y desertificación, inundación y deslizamientos, aumento en el nivel del mar, derretimiento de nevados y retroceso de páramos.

Por ello, resulta de gran importancia producir información y conocimiento sobre los efectos del cambio climático a nivel nacional donde encontramos que diversos estudios se han enfocado a este propósito, entre los que se destacan: el Mapa de Riesgo e Inundaciones de Colombia, los Nuevos Escenarios de Cambio Climático para Colombia 2011-2100 y el Análisis de Vulnerabilidad y Riesgo por Cambio Climático en Colombia.

De acuerdo al Mapa de Riesgo e Inundaciones, 22 Departamentos y 27 municipios del país presentan vulnerabilidad ante estos fenómenos estando el 28% del territorio nacional (79 municipios) en riesgo por inundaciones y 31 % expuesto a amenazas alta y media por movimientos en masa, asociados a crecientes súbitas.

Por su parte, el documento de ‘Nuevos Escenarios de Cambio Climático para Colombia 2011-2100’ muestra la forma en que el país se vería afectado por el aumento de la temperatura y la variación en los regímenes de lluvia en los distintos departamentos y a nivel nacional, en tres periodos de tiempo: 2011-2040, 2041-2070 y 2071-2100.

Según este informe, para fin de siglo (año 2100) se espera que:

  • La temperatura media anual aumente en 2.14°C a nivel nacional, encontrando los mayores aumentos en los departamentos de Arauca, Vichada, Vaupés y Norte de Santander.
  • La precipitación media disminuya entre un 10 y un 30% en cerca del 27% del territorio nacional, viéndose más afectados los departamentos de Amazonas, Vaupés, sur del Caquetá, San Andrés y Providencia, Bolívar, Magdalena, Sucre y norte del Cesar. Si el valor llega a 20% unas 18’210.345 hectáreas se verían afectadas a causa de la sequía.
  • La precipitación media aumente entre un 10 y un 30% en alrededor del 14% del territorio nacional, especialmente en Nariño, Cauca, Huila, Tolima, eje cafetero, occidente de Antioquia, norte de Cundinamarca, Bogotá y centro de Boyacá. Si el valor llega a 20% unas 10’535.436 de hectáreas se verían afectadas a causa de las inundaciones.

Adicional, el ‘Análisis de Vulnerabilidad y Riesgo por Cambio Climático en Colombia’ presenta resultados a nivel departamental y municipal, revelando que el 100% de los municipios de Colombia son vulnerables y tienen algún nivel de riesgo por cambio climático. Los valores más altos se encuentran en los departamentos de San Andrés y Providencia, Vaupés y Amazonas.

Algunas cifras indican que el 21.3% del territorio presenta condiciones no favorables para afrontar la amenaza de cambio climático, el 15.5% de los municipios están en los rangos de Vulnerabilidad Alta y Muy Alta y la mayor parte del territorio tiene una baja capacidad adaptativa, lo que significa que tendrán dificultades para ajustarse y recuperarse ante los efectos negativos del cambio climático, donde el uso y disponibilidad del recurso hídrico es uno de los componentes de análisis.

Así mismo, se resalta la amenaza relacionada con el ascenso del nivel del mar, que a nivel global se espera que en el peor escenario sea de 18 cm para el 2040 y de 40 cm para el 2100. Los departamentos de San Andrés y Providencia, Magdalena, Atlántico, Bolívar, Chocó y Valle del Cauca son los que presentarán mayor compromiso de pérdida de parte de su territorio a causa de este fenómeno.

Los anteriores datos demuestran que el aumento de la temperatura y el comportamiento de las lluvias no será el mismo en todas las regiones de nuestro país, pero sí provocarán efectos negativos relacionados con el exceso y escasez de agua en todo el territorio, por lo que las medidas para hacer frente a sus consecuencias deben ser diferentes para cada región.

Nevados y páramos en peligro

El derretimiento de los nevados y el retroceso de los páramos representan una especial amenaza frente a la disponibilidad y suministro de agua, encontrando además que ambos ecosistemas pertenecen a la Alta Montaña, considerado uno de los territorios más vulnerables al cambio climático.

Según el IDEAM el aumento de la temperatura global en el último siglo provocó la pérdida de ocho nevados en Colombia, quedando sólo seis en la actualidad, cuya superficie ha disminuido significativamente, siendo el volcán nevado Santa Isabel el más afectado con una pérdida del 65%. Los nevados cumplen el papel de indicadores del aumento de la temperatura global, ayudan a regular la temperatura de ecosistemas anexos como los de páramo y realizan un aporte hídrico para una parte de la poblaciónque, aunque en el caso de Colombia es bajo (entre el 3 y el 5% del aporte total de la cuenca de alta montaña), su pérdida representaría una amenaza para algunas comunidades que dependen de ellos.

En contraste, los páramos abastecen de agua al 70% de la población colombiana, lo que es posible gracias a su capacidad de almacenamiento y regulación, lo cual se evidencia en que durante los episodios de precipitación son capaces de retener entre el 80% y el 90% del agua, que posteriormente se libera lentamente durante la época seca dando origen a un gran número de lagunas, quebradas y ríos, siendo de especial importancia ante los eventos de aumento y disminución de las lluvias. Incluso se estima que cada metro cuadrado de páramo puede producir 1 litro de agua por día, convirtiéndolos en ecosistemas indispensables para la vida.

Las principales amenazas para estas fuentes de agua son que a consecuencia del aumento de la temperatura global la zona de páramo ascendería perdiendo gran parte de su extensión, su suelo y vegetación se podría secar y sumado a esto, se han visto altamente afectados por actividades económicas como la ganadería, la minería, la agricultura, las plantaciones forestales y la expansión urbana.

La afectación de estos ecosistemas podría contribuir a intensificar el estrés hídrico y limitar el acceso a dicho recurso en un país donde a pesar de ser considerado el sexto con mayor oferta hídrica en el mundo, el 50% del recurso hídrico es de mala calidad y sólo el 60% de la población tiene acceso a agua potable.

 

Exceso vs. Escasez

Lluvias torrenciales, sequías extremas, inundaciones, deslizamientos, falta de acceso a recurso hídrico, son evidencia del paradigma existente entre el exceso y la escasez de agua en Colombia, reflejado en algunos hechos que hemos vivido en los últimos años.

A inicios de este año en Mocoa luego de una torrencial lluvia, tres ríos se desbordaron provocando la muerte de 316 personas y la desaparición de al menos 173, siendo considerada una las peores tragedias naturales en la historia reciente del país. En abril de este mismo año, la ciudad de Manizales sufrió varios deslizamientos de tierra ocasionados por las lluvias que dejaron 17 muertos, 79 viviendas colapsadas y decenas de damnificados. Además, hoy por hoy el municipio de La Calera (Cundinamarca) se encuentra en alerta de avalancha por las fuertes lluvias por lo que al menos 35 familias han sido evacuadas.

Además, podríamos recordar otros sucesos alarmantes como:

  • La ola invernal 2010-2011que dejó más de dos millones de damnificados, miles de víctimas mortales y desaparecidas, además de daños económicos innumerables.
  • La fuerte sequíaen el departamento del Casanare en el 2014 que provocó la muerte de miles de animales, arruinó cultivos y afectó el abastecimiento de agua de la región.
  • Los más de 5000 niños Wayuu que han muertoen los últimos años en La Guajira a causa de la fuerte sequía y la dificultad de acceso al agua.

La comunidad indígena Wayúu es una de las más afectadas por la sequía y falta de acceso al agua (La Guajira, Colombia). Fuente Zonacero.comLa comunidad indígena Wayúu es una de las más afectadas por la sequía y falta de acceso al agua (La Guajira, Colombia). Fuente: Zonacero.com

Expertos coinciden en que los fenómenos meteorológicos extremos sumados a la afectación de los ecosistemas (principalmente al cambio en el uso del suelo) fueron los principales causantes de estos eventos trágicos, que sin duda nos dan un mensaje de alerta.

¿Estamos preparados?

El anterior panorama no es diferente en muchos países de Latinoamérica, lo que implica la necesidad de que nuestros países fortalezcan sus acciones para enfrentar los efectos del cambio climático, en las que se destacan aquellas relacionadas con la gestión del agua, la protección de las fuentes hídricas y de ecosistemas estratégicos como los páramos, el mejoramiento de los mecanismos de prevención, atención y gestión del riesgo de desastres, y las estrategias de adaptación al cambio climático.

Además, se debe continuar generando información y conocimiento sobre la relación entre el agua y el cambio climático, que permita apoyar la toma de decisiones de las instituciones, los sectores, las regiones y demás interesados.

Pero para lograr mejores resultados, será indispensable la inclusión de las comunidades locales, quienes deben ser reconocidos como actores fundamentales para la construcción de una visión de territorio donde el agua juega un papel fundamental para enfrentar los desafíos que el cambio climático, los eventos climáticos extremos y las actividades humanas, traen consigo.

Publicado originalmente en Las2Orillas

Llamado a impulsar la Acción Climática a Nivel Local

La Ruta del Clima

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Autora: Jhoanna Cifuentes 

Desde la firma del Acuerdo de París en diciembre de 2015, visto por muchos como el mayor y más ambicioso acuerdo global sobre cambio climático, se puede decir que se ha generado un escenarioque demuestra que hay un reconocimiento del cambio climático como un desafío global y que existe un interés casi generalizado de los países por atender la crisis climática, lo cual ha animado a que surjan acciones, iniciativas y procesos -desde múltiples actores, no sólo gubernamentales- que permiten impulsar la acción climática a nivel local, regional y global.

Acciones locales

A continuación, se exponen tres ejemplos que demuestran la importancia de estos otros actores del cambio climático y de la necesidad de que los compromisos globales se traduzcan en acciones locales.

La plataforma para los Actores No Estatales del cambio climático

El portal NAZCA  (Zona para la Acción Climática de Actores no Estatales, por sus siglas en…

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Incidencia juvenil: clave para el logro de un mundo más sostenible

La Ruta del Clima

Hoy en el Día Internacional de la Juventud, miles de jóvenes de todo el mundo se unen en torno a una celebración que busca mostrar que sus voces están presentes

El Día Internacional de la Juventud, se estableció en el año de 1999 por la Asamblea General de las Naciones Unidas para ser celebrado cada 12 de agosto, buscando reconocer su papel fundamental como actores claves y mejorar la situación de los jóvenes del mundo.  Este año, bajo el lema “la juventud que lidera la sostenibilidad” se convoca a reconocer las acciones de los jóvenes en la erradicación de la pobreza y el logro de un desarrollo sostenible a través de un consumo y una producción responsable, bajo la implementación de la Agenda de 2030.

bannerLos jóvenes en la agenda ambiental

Se podría decir que uno de los momentos históricos donde se le dio un espacio importante…

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Todos hablan de dejar un mejor mundo para nuestros hijos, los jóvenes proponemos dejar mejores hijos para nuestro mundo

Con esta conocida frase que se adapta al sentir de los miles de jóvenes colombianos que nos reunimos el fin de semana en Bogotá (Colombia), cerró el Encuentro Nacional Jóvenes, Territorio y Paz. Más de 3500 jóvenes colombianos reunidos en Corferias del 3 al 5 de junio, discutimos y preparamos la Declaratoria Nacional por el Ambiente y la Paz que reivindica nuestro compromiso de construir país.

13319857_10153882611293743_6532520498969875121_nEn un momento coyuntural que vive nuestro país, donde estamos ante la firma de un acuerdo de paz con las FARC, de una posible negociación con el ELN -la segunda guerrilla más grande que tiene Colombia- y de un gran paro nacional que moviliza a miles de personas en todo el territorio, los jóvenes allí reunidos, en un acto simbólico colocamos la mano derecha en el corazón, indicando el dolor que sentimos por nuestro país y la mano izquierda con el índice en alto, en señal de la necesidad de ser escuchados por el gobierno nacional, expresamos nuestro deseo de ser tomados en cuenta de una forma verdaderamente participativa de las decisiones, ya que desde un reconocimiento autónomo como actores comprometidos, así como conocedores de las problemáticas en los territorios, también es vital seamos reconocidos como capaces de proponer soluciones. Por esa razón, en la declaratoria se lee: Como jóvenes, resaltamos la necesidad de procesos de participación incidente, en los cuales nuestra voz, nuestros sentires y nuestros compromisos en busca de la construcción de un mejor país sean de carácter vinculante y decisorio”.

 

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Además, teniendo como base que la educación es un eje fundamental en todo proceso de transformación, concebimos a la educación ambiental como la herramienta más valiosa para garantizar el cuidado del ambiente desde el conocimiento de nuestro territorio, también se expresa en el documento que: “los jóvenes entendemos que lo que se ama se defiende y solo se ama lo que realmente se conoce, de modo que reconocemos la importancia de extender la educación ambiental a todas las regiones del país y a todos los integrantes de la sociedad”. En este ámbito confluyen temas tan cruciales como la promoción de la soberanía alimentaria desde la salvaguarda de nuestras semillas nativas, la protección de ecosistemas estratégicos, la lucha frente al cambio climático, la gobernanza del agua, el control sobre la minería y la transición hacia las energías renovables no convencionales.

Asimismo, los jóvenes dejamos claro que no llevamos la bandera de la paz de un gobierno, sino que entendemos la paz como un sentir profundo en donde la salvaguarda de nuestro territorio contribuye a transformar a este país en un escenario más sostenible y equitativo, por eso en el documento se menciona que: “Para los jóvenes, la construcción de la paz constituye un eje transversal de nuestras vidas con el cual estamos comprometidos. Sin embargo, somos conscientes que la construcción de la Paz trasciende las conversaciones entre los grupos insurgentes y el gobierno nacional en el marco del posconflicto”. Es así que convencidos de que sin la construcción de una paz territorial -en especial en zonas muchas veces olvidadas por el Estado- no será posible este escenario, los jóvenes proponemos, exigimos y nos comprometemos a consolidar un espacio donde la diversidad cultural, política, social y ambiental confluyan en torno a una misma meta: un mejor lugar para nosotros y para los que vienen.

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¡PARAMOS PORQUE NOS QUEREMOS VIVAS!: COMUNICADO DEL TEJIDO DE MUJERES JOVENES BOGOTÁ

ESTE 17 DE MARZO EL TEJIDO DE MUJERES JÓVENES BOGOTÁ ¡PARAMOS PORQUE NOS QUEREMOS VIVAS!

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Nosotras,  las mujeres  amigas, las vecinas, trabajadoras, estudiantes, niñas, jóvenes, adultas, adultas mayores, este 17 de Marzo PARAMOS POR LA VIDA,  porque no podemos seguir permitiendo que nos asesinen en nombre del “amor”, de la propiedad privada con la que los hombres creen tener posesión sobre nuestros cuerpos; ni  en nombre de la  guerra  empuñada por estos mismos hombres,  en la que nosotras hemos sido víctimas del accionar machista, bélico y político de los actores armados legales e ilegales, en medio de las pocas garantías de vida que el Estado Colombiano cree garantizar desde el accionar del gran elefante blanco:  sus INSTITUCIONES.

De las mismas instituciones que hablan del proceso de pazcomo si el discurso en sí mismo lograra borrar las cicatrices del acoso, del feminicidio, de las quemaduras con ácido, de las distintas formas de  violencia y del desplazamiento forzado. Además de las torturas, violaciones y asesinatos de mujeres pertenecientes  a organizaciones campesinas, sociales, populares  y étnicas, como  fue el caso  de la niña Sharon Dariana Mármol del Municipio de Santa Rosa del Departamento de Bolívar, quien a sus escasos  13 años de edad fue violada y asesinada en medio de la negligencia institucional de la Policía Nacional que según los pobladores de ese mismo municipio tardó demasiado en realizar la búsqueda.

Y nos seguimos preguntando: mientras el asesinato de mujeres sigue en aumento ¿Dónde está el Estado con sus Instituciones?

Así como Sharon, cientos de mujeres Colombianas siguen siendo asesinadas por sus novios, esposos, ex esposos y hombres que en su calidad de machos  se adueñan de nuestros cuerpos, de nuestros rostros, de nuestras vidas y de nuestras resistencias como mujeres, a través de las  amenazas,  intimidaciones,  violaciones y asesinatos,  como dispositivos de control entendidos desde dos lógicas  de poder : la del hombre que justifica el asesinato de mujeres como un “crimen pasional”, y la de los actores armados legales e ilegales que silencian las resistencias de mujeres lideresas del movimiento campesino, étnico y social, desde la VIOLACIÓN y la MUERTE, en medio de la impunidad y escasa voluntad política impartida por las instituciones Estatales a la hora de abordar el constante riesgo que corremos las mujeres en la casa, en las calles, los campos y en medio de un proceso de paz que se adelanta en la Habana,  a las orillas de la impunidad y el no reconocimiento de las mujeres como víctimas del conflicto armado y social en Colombia.

¿Acaso en medio de un proceso de paz,  no llama la atención que el 85% de los casos de violencia sexual en medio del conflicto armado, no estén siendo investigados por la Fiscalía General de la Nación, porque dicha Institución no tiene el registro del agresor ni el seguimiento de dichos casos? (Según el VI informe de seguimiento al Auto 092 de 2008 y 009 de 2015).

  • Por esta razón, le exigimos a la Procuraduría General de la Nación agilizar las investigaciones sobre la participación de la fuerza pública en los casos de violencia sexual contra las mujeres.
  • Le exigimos a la Defensoría del Pueblo, la Personería y la Procuraduría general de la nación hacer seguimiento a la eficiencia de las medidas cautelares a mujeres, pese a los riesgos que seguimos enfrentando aún con esta garantía.
  • También le exigimos al gobierno nacional garantizarnos la VIDA, y los hacemos DIRECTAMENTE RESPONSABLES del incremento de feminicidios en Colombia pese a su falta de voluntad política para asumir esta problemática como un caso de lesa humanidad.

Bajo estas consideraciones  nos movilizamos hoy 17 de Marzo de 2016, siendo este un escenario de confluencia social, política y popular de mujeres jóvenes  que nos organizamos, resistimos y paramos:

  • Contra todos los hechos de violencia y feminicidios que a diario afectan la vida de las mujeres en sus diversidades.
  • Porque la paz no es posible alcanzarla mientras la vida, la dignidad y la rebeldía de las mujeres siga siendo un tema menos importante en la agenda pública nacional y territorial.
  • Por nuestros cuerpos, por la capacidad de decidir, por la posibilidad de organizarnos y luchar, de posicionarnos en el espacio público: la calle y los campos.
  • Contra los múltiples delitos sexuales en el marco del conflicto armado y social, nosotras no somos ningún botín de guerra.
  • Contra la militarización de la vida, la criminalización del legítimo derecho a transformar y la estigmatización de nuestras decisiones y acciones.

¡Paramos porque las luchas de los pueblos también son nuestras luchas y las luchas por la defensa de la vida de las mujeres también son las luchas de un pueblo!

*Publicado originalmente en www.las2orillas.co

El nuevo acuerdo climático: perspectivas y desafíos para Latinoamérica rumbo a la COP22

Invitados a ver lo que aconteció en el webinar “El nuevo acuerdo climático: perspectivas y desafíos para Latinoamérica rumbo a la COP22” en donde participé por invitación de La Ruta del Clima.

Los puntos a tratar fueron:

  1. Un vistazo al nuevo Acuerdo Climático: puntos claves
  2. Después de la Cumbre Climática: la ratificación del acuerdo
  3. Expectativas rumbo a COP22: perspectivas desde Latinoamérica
  4. Retos y desafíos para América Latina: ambición de los INDC’s y controversias del TPP

Participaron:

  • Andrea Bustamante (moderadora). La Ruta del Clima
  • Vanessa Bolívar, Delegación de Perú. Coordinadora General de Educación – La Ruta del Clima
  • Jhoanna Cifuentes, Colombia. Educomunicadora de la Agencia Joven Internacional de Noticias – Red + Vos
  • Melissa Capcha, Delegación de Perú. Coordinadora General Perú – La Ruta del Clima